¿Realmente sabemos qué es la depresión? Te desmentimos todos los mitos, prejuicios y creencias erróneas sobre qué es la depresión.
¿REALMENTE SABEMOS QUÉ ES LA DEPRESIÓN?
En el blog de hoy hablaremos acerca de la depresión, dado que, a pesar de ser una enfermedad muy común, resulta francamente incomprendida.
Según la Organización Mundial de la Salud: “La depresión se trata de la cuarta enfermedad más incapacitante en el mundo”.
La mayoría de las personas a lo largo de su vida experimentan de vez en cuando sentimientos de tristeza, melancolía o infelicidad, y no es raro referirse a ese estado como “me siento deprimido/a”. Por tanto, el uso habitual de este término genera que muchas veces se conciba la depresión como un mero estado de ánimo, donde la persona que lo vive puede decidir reponerse o no. Debido a eso, lamentablemente se escuchan frases como “es un/a vago/a”, “quiere estar así” o “no hace nada por mejorar”.
DEFINICIÓN Y SINTOMATOLOGÍA DEPRESIVA
La depresión clínica es un trastorno del ánimo que afecta a personas de todas las edades, sexos y clases sociales.
Los síntomas de la depresión interfieren en la vida diaria de las personas durante un periodo de algunas semanas o más. Cada persona vivencia la depresión de una manera distinta, con más o menos síntomas. Aun así, a rasgos generales, los síntomas característicos de la depresión son los siguientes:
- Sentimientos de tristeza, desesperanza y abandono.
- Pérdida de placer en actividades cotidianas previamente satisfactorias.
- Pérdida de apetito sexual.
- Estado de ánimo irritable o bajo.
- Cambios en los patrones de sueño, dormir poco o mucho.
- Agotamiento y fatiga.
- Cambios en el apetito, no tener apetito o como en exceso.
- Dificultades de concentración y de memoria.
- Sentimientos de inutilidad, culpa y odio hacia sí mismo/a.
- Retraimiento.
- Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.
- Malestar corporal y emocional persistente.

¿Qué es la depresión?
MITOS SOBRE LA DEPRESIÓN
Las personas con depresión además de lidiar con los síntomas ya mencionados también padecen una cantidad de prejuicios y de falsas creencias sobre su enfermedad. La desmitificación de estas creencias erróneas ayuda a toda la población, con depresión o no, ya que la clarificación de las causas, los síntomas y el tratamiento de la enfermedad nos permite identificar y apoyar a aquellas personas que sufren de depresión.
“No es una enfermedad.”
La depresión es una enfermedad mental grave. No debe infravalorarse porque al igual que todas las enfermedades limita la vida de las personas que la padecen.
El quitar importancia a la enfermedad, el no considerarla como una enfermedad real o pensar que simplemente es vagancia o tristeza solamente consigue que se avergüence, menosprecie y culpabilice a las personas que sufren esta enfermedad.
“Solamente es tristeza.”
La principal distinción es que la tristeza es una emoción temporal mientras que la depresión es una condición crónica.
Es cierto que el sentimiento constante de tristeza profunda está presente en la sintomatología depresiva, pero no se da en todos los casos ya que existe diversidad de sintomatología. Incluso en ocasiones pueden darse casos con aplanamiento emocional.
“Únicamente afecta a la mente.”
La idea de que la depresión repercute únicamente al estado de ánimo y a la manera de ver las cosas de las personas es errónea. Ya que además de esto, la depresión cuenta con una diversidad de efectos sobre varios procesos biológicos. Entre estos estarían las problemáticas asociadas al estrés, al sueño, a la digestión, al dolor, a la fatiga, etc.
Con todo ello se entiende que la depresión es una enfermedad que incapacita a las personas en su totalidad, tanto a nivel mental como a nivel corporal.
“Se produce por un acontecimiento traumático”.
En ocasiones la depresión es desencadena por un hecho muy negativo (muerte de persona querida, pérdida del puesto de trabajo, divorcio, etc.), pero en algunos casos se produce sin razón aparente. En muchas ocasiones las personas con depresión no pueden reconocer un hecho concreto que haya desencadenado su enfermedad, incluso se puede pensar “¿por qué se encuentra así si tiene de todo?”.
A pesar de que no se sepa con exactitud los motivos que la causan si se conocen diversos factores implicados en el desarrollo de la depresión: factores ambientales (problemas económicos, familiares o de salud), factores biológicos (alteraciones cerebrales en el área frontal y límbica, descenso en los niveles de serotonina y predisposición genética) y factores de la personalidad (niveles extremos de inseguridad, dependencia, hipocondría y/o perfeccionismo).
“Es de personas mentalmente débiles.”
La depresión es una condición con una serie de síntomas constantes y reales. Por ello, tener depresión o no tener no depende de la fuerza de mente o de voluntad de las personas.
Es cierto que en algunas enfermedades la recuperación es favorecida por el esfuerzo y el positivismo. No obstante, a las personas que se están recuperando de una úlcera, un resfriado, una esquizofrenia o una pierna rota no les alentamos a que lo superen con voluntad y esfuerzo. Del mismo modo no deberíamos usarlo con las personas que sufren depresión.
La creencia de este mito impide que las personas con depresión busquen ayuda de su entorno o de los/as profesionales dado el estigma de “carácter débil” o con anhedonia (incapacidad para experimentar sensaciones de placer).
“Se utiliza para llamar la atención y librarse de responsabilidades.”
Partimos de la base de que la depresión es una enfermedad incapacitante. Una persona con depresión siente una profunda tristeza y se encuentra en un estado de inactividad.
No desarrollan estos síntomas como estrategias para que les atiendan o para liberarse de hacer sus tareas si no que realmente su estado mental de tristeza, fatiga y falta de concentración les impide continuar con su vida. Aunque toda enfermedad tenga un beneficio secundario de cuidado a ninguna persona le gusta sentirse constantemente triste, sin fuerzas, con ganas de llorar o con pensamientos negativos a cambio de atención o por vagancia.
“Salir de la depresión depende de uno/a mismo/a.”
La depresión abarca todos los ámbitos de la persona que la sufre, ya que la afecta a nivel biológico, psicológico y social. Por tanto, la totalidad y la globalidad de la sintomatología depresiva impide a la persona hacer algo por ella misma para salir de la enfermedad. En otras palabras, la enfermedad en sí misma es un impedimento personal para buscar soluciones.
En la inmensa mayoría de los casos las personas necesitan el apoyo de profesionales de la salud mental. Normalmente el tratamiento más indicado es un abordaje mixto desde la psicoterapia y la farmacología (antidepresivos). Sin esa ayuda externa la persona puede padecer la depresión durante largos periodos de tiempo, incluyendo años.
PAUTAS PARA AYUDAR A UNA PERSONA CON DEPRESIÓN
A veces, a pesar de las buenas intenciones, las personas son erráticas a la hora de intentar ayudar, incluso puede llegar a empeorar las cosas. Por ello, os brindamos una serie de consejos para poder ofrecer ayuda:
- El primer paso para poder ayudar a una persona con depresión radica en el propio conocimiento de la enfermedad, entender su vivencia para que pueda sentirse verdaderamente comprendido/a. No se trata de buscar “el motivo” para consolarle, porque seguramente haya más de uno.
- Un buen entendimiento de la enfermedad permite:
- No intentar convencer de lo que le sucede no es real, ni dudar de su palabra.
- No hacer comentarios inconvenientes.
- No decir que no pone suficiente de su parte.
- No forzar a realizar actividades, sino hacer sugerencias.
- No enfadarse con ellos/as.
- Escuchar, hablar de lo que se piensa y siente con libertad, y empatizar con el sufrimiento.
- Desde el respeto, ayudarle a ver la necesidad de un profesional. Y en el caso en el que acuda, y si lo piden, colaborar con los profesionales en el tratamiento.
- Respetar y ser paciente con el tiempo de tratamiento, y evitar realizar comparaciones.
- No decir frases tipo “intenta animarte” o “¡venga, tranquilízate!”, a menos que le vayas a ofrecer instrucciones detalladas y útiles. De nada vale la exigencia, el cariño y la cercanía son suficientes.
- Estar presente, que se sienta acompañado/a.
PSICOLOGÍA EN BILBAO PARA ALIVIAR LA DEPRESIÓN
Si estás buscando ayuda psicológica para poder lidiar con un momento depresivo en el Centro DAMAR contamos con diversas profesionales de la Psicoterapia Integrativa que estarán encantadas de poder acompañarte en este camino.
Patricia Expósito Méndez. Psicóloga General Sanitaria. N.º de Colegiada: BI04937
Paula Martín Castresana. Psicóloga General Sanitaria. N.º de Colegiada: BI04975